Recursos a municipios en época electoral aumentaron 18% en la Concertación y 24% con Piñera

Un estudio realizado para el período 2000 y 2013 que abarcó las contiendas municipales 2004, 2008 y 2012 reveló que los gobiernos de turno beneficiaron con transferencias desde la Subdere a sus candidatos aliados.

Era una tesis de grado y se transformó en una investigación que terminó confirmando lo que ha sido un secreto a voces: que los gobiernos centrales otorgan más dinero a los municipios en años electorales y con principal foco en los alcaldes que son afines a su coalición.

Bajo la pregunta ¿Se transfieren más recursos a las municipalidades durante los años de elecciones para influir sobre los resultados electorales? los economistas Alejandro Corvalán (Universidad Diego Portales), Paulo Cox (Universidad de Talca) y el cientista político Rodrigo Osorio (USACH), dieron forma al paper denominado el Ciclo del presupuesto político indirecto: evidencia de las municipalidades chilenas. “El estudio muestra que consistentemente ha habido un aumento de los fondos que entrega el gobierno central a los municipios en años de elecciones locales. Y que la transferencia de estos recursos estaría fuertemente determinada por la coalición política de los alcaldes. Es decir, los gobiernos entregan más recursos a los alcaldes de su misma coalición del presidente, particularmente en años de elecciones municipales”, indica textual el trabajo.

Los investigadores tomaron los datos del Sistema Nacional de Información Municipal, Sinim, que está bajo el alero de la Subsecretaría de Desarrollo Regional, Subdere, y que registra todos los traspasos de recursos a los gobiernos locales. “Este sistema contiene los antecedentes de todas las transferencias informadas desde el gobierno central a los municipios, sólo había que bajarla, mirarla y ordenarla. Los datos son de libre disposición”, acota Corvalán.

Cabe recordar que los municipios cuentan con tres fuentes de financiamiento: ingresos propios permanentes provenientes de impuestos a la propiedad, patentes y derechos municipales; Fondo Común Municipal; y las transferencias del gobierno central, que es el foco del trabajo debido a que la Subdere es más autónoma para dirigir estos recursos destinados a distintos programas. “Desde el punto de vista del gobierno los fondos asignados a las municipalidades son bastante pequeños, menos del 1% del presupuesto fiscal. Pero a nivel local, éstas representan, en promedio, 20% de los ingresos municipales, y para muchos gobiernos locales representan más de la mitad de su presupuesto. Este desbalance implica que, con un aumento marginal en la asignación del presupuesto para transferencias municipales, el gobierno puede generar un efecto substancial en las finanzas municipales”, acota Corvalán.

Con el registro del Sinim entre 2000 y 2013, los resultados mostraron que para 2004, 2008 y 2012 -años de elecciones- el gobierno central aumentó en más de 10% las transferencias comparados con otros años. “El incremento en transferencias observado es independiente de la afiliación política de cada gobierno. En términos de magnitud, los recursos adicionales en los gobiernos de Lagos y Bachelet incrementaron en un promedio de $30 millones por municipalidad durante los años electorales. En tanto, el incremento durante el gobierno de Piñera fue de $60 millones”, explica Corvalán.

Otro tema adicional analizado por los investigadores era en qué proporción aumentaron estos recursos dependiendo de si el alcalde favorecido era o no afín al Gobierno, y advirtieron que el incremento en los años electorales se orientaba precisamente a sus aliados.

“Durante los gobiernos de centro-izquierda, el aumento en la transferencia a los alcaldes de su propio partido en años de elecciones municipales fue de un 18%. Durante el gobierno de Piñera las transferencias a municipios encabezados por alcaldes de centro-derecha aumentaron en un 24%. En otras palabras, Piñera entregó 100 millones adicionales a cada municipalidad administrada por la derecha durante las elecciones municipales de 2012”, reportó Corvalán.

 Si bien este monto no es muy alto en comparación con grandes programas públicos, el economista recordó que en promedio una campaña para alcalde cuesta $10 millones, por lo tanto la transferencia sería más que suficiente.

“La evidencia en términos absolutos y proporcionales indica que durante el gobierno de Piñera se traspasaron más recursos a municipios afines, pero hay que recalcar que esto ocurre en todos los países, no es un reflejo de países con malas instituciones o pobres. Se han visto comportamientos parecidos en Suecia. Comento esto para ponerle un poco de paños fríos a la situación”, subraya el académico de la UDP.

Cabe recordar que los municipios cuentan con tres fuentes de financiamiento: ingresos propios permanentes provenientes de impuestos a la propiedad, patentes y derechos municipales; Fondo Común Municipal; y las transferencias del gobierno central, que es el foco del trabajo debido a que la Subdere es más autónoma para dirigir estos recursos destinados a distintos programas. “Desde el punto de vista del gobierno los fondos asignados a las municipalidades son bastante pequeños, menos del 1% del presupuesto fiscal. Pero a nivel local, éstas representan, en promedio, 20% de los ingresos municipales, y para muchos gobiernos locales representan más de la mitad de su presupuesto. Este desbalance implica que, con un aumento marginal en la asignación del presupuesto para transferencias municipales, el gobierno puede generar un efecto substancial en las finanzas municipales”, acota Corvalán.

Con el registro del Sinim entre 2000 y 2013, los resultados mostraron que para 2004, 2008 y 2012 -años de elecciones- el gobierno central aumentó en más de 10% las transferencias comparados con otros años. “El incremento en transferencias observado es independiente de la afiliación política de cada gobierno. En términos de magnitud, los recursos adicionales en los gobiernos de Lagos y Bachelet incrementaron en un promedio de $30 millones por municipalidad durante los años electorales. En tanto, el incremento durante el gobierno de Piñera fue de $60 millones”, explica Corvalán.

Otro tema adicional analizado por los investigadores era en qué proporción aumentaron estos recursos dependiendo de si el alcalde favorecido era o no afín al Gobierno, y advirtieron que el incremento en los años electorales se orientaba precisamente a sus aliados.

“Durante los gobiernos de centro-izquierda, el aumento en la transferencia a los alcaldes de su propio partido en años de elecciones municipales fue de un 18%. Durante el gobierno de Piñera las transferencias a municipios encabezados por alcaldes de centro-derecha aumentaron en un 24%. En otras palabras, Piñera entregó 100 millones adicionales a cada municipalidad administrada por la derecha durante las elecciones municipales de 2012”, reportó Corvalán.

Si bien este monto no es muy alto en comparación con grandes programas públicos, el economista recordó que en promedio una campaña para alcalde cuesta $10 millones, por lo tanto la transferencia sería más que suficiente.

“La evidencia en términos absolutos y proporcionales indica que durante el gobierno de Piñera se traspasaron más recursos a municipios afines, pero hay que recalcar que esto ocurre en todos los países, no es un reflejo de países con malas instituciones o pobres. Se han visto comportamientos parecidos en Suecia. Comento esto para ponerle un poco de paños fríos a la situación”, subraya el académico de la UDP.

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