Raphael Bergoeing analizó en El Mercurio la relación entre productividad y bienestar social

El director de desarrollo de la FEE analizó las condiciones que dificultan el establecimiento de una relación entre ambas variables, y planteó que “un país más productivo es también un mejor país. Uno que, desde lo cotidiano, mejora nuestra vida”.

El académico y director de desarrollo de la Facultad de Economía y Empresa UDP, Raphael Bergoeing, analizó en una columna publicada en El Mercurio las condiciones necesarias para que se logre una real relación virtuosa entre la productividad y el bienestar social.

En la publicación, Bergoeing  —quien también es presidente de la Comisión Nacional de la Productividad (CNP)—, advirtió que las cifras de productividad del país están al debe: “Producimos por persona la mitad de lo que generan los países avanzados, al mismo tiempo que trabajamos 30% más. Es decir, necesitamos tres veces más recursos utilizados en el mundo desarrollado para igualar su producto”.

A su vez, enfatizó que la contribución de las políticas públicas en torno a la productividad deben centrarse en pos de la sociedad. “Productividad es crecimiento, pero más importante, es la base para un mayor bienestar social”, aseguró.

“En la práctica, no obstante, se requiere cumplir algunas condiciones para que la relación virtuosa entre productividad y bienestar social ocurra. En particular, las dos instituciones clave en una democracia liberal, Estado y mercado, deben funcionar adecuadamente. Lo primero exige modernizar el Estado y garantizar que provea los bienes públicos necesarios; lo segundo, que haya suficiente competencia. Si la competencia falta, las ganancias productivas pueden acabar mejorando solo las rentas de los dueños del capital, concentrando el ingreso, y sin bajar los precios ni mejorar la calidad de los bienes disponibles”, recalcó.

Puedes leer su columna completa acá.

Bergoeing