Profesor Felipe Balmaceda analizó los desafíos de gestión de los organismos públicos y privados en La Tercera

Los factores que inciden en los problemas de incentivos, y que afectan la capacidad de gestión de las organizaciones, según el académico Felipe Balmaceda, son la multiplicidad de tareas, objetivos y mandantes.

El grado de eficiencia de las instituciones para proveer de bienes o servicios y su carácter público o privado fue la materia de análisis que el académico del departamento de Economía de la Facultad de Economía y Empresa de la Universidad Diego Portales, Felipe Balmaceda, abordó en la columna de opinión que publicó La Tercera en abril.

Según explicó, “en principio la naturaleza de la organización que provee el bien no debería ser materia de debate salvo por el impacto sobre el bienestar de ella. Dado que las organizaciones están plagadas de problemas de información, estas sufren de selección adversa, que se da cuando las partes relacionadas tiene información privada que afecta a ambos al momento de acordar un curso de acción, y riesgo moral, que ocurre cuando una de las partes toma una acción que afecta a la otra sin que esta última pueda observar o verificar dicha acción. La ventaja de un tipo de organización sobre la otra dependerá en gran medida de la severidad de estos problemas”.

En la misma línea, el académico de la UDP, señaló que los motivos que hacen que este tipo de problemas sean más sensibles en instituciones públicas se resumen en la multiplicidad de labores, objetivos y mandantes como los votantes, el partido y el gobierno. Según comentó, todos estos factores llevan a inconvenientes de verificabilidad que afectan la eficacia de gestión.

“Por ejemplo, un alcalde tiene que ser reelecto, gastar eficientemente el presupuesto y proveer servicios en forma eficiente, mientras que un privado tiene como único objetivo maximizar ganancias. Es difícil que el alcalde pueda cumplir sus tareas en forma eficiente y además deje a los votantes contentos.  Así los postulantes a alcaldías serán en general personas más proclives al populismo, que a la soluciones técnicas”, explicó.

Así mismo, el académico de la la FEE, añadió que “la diferencia entre organizaciones públicas y privadas radica en la intensidad de los problemas de incentivos y no los tipos de alicientes enfrentados. Por ende, la receta parece simple: si los problemas en esta materia son más severos cuando la organización proveedora es privada, esta ha de ser pública y viceversa. Poco tiene que ver si se es de derecha, centro o izquierda”, concluyó Balmaceda.

Revisa acá la columna completa en La Tercera.

FELIPE BALMACEDA (1)